En un operativo relámpago en las oficinas del ministerio miembros de la Dijin y el CTI de la fiscalía, detuvieron a varios funcionarios porque se presume que vendían información confidencial de las bases de datos .Según las primeras informaciones serían nueve las personas capturadas, entre ellas un Uniformado tres civiles que son de nómina de la armada y ejercito y cinco particulares.

Estos empleados aprovechaban el acceso a la información a la que tenían acceso, para entregarlas a personas que al parecer laboran en el sector financiero. Estas hacían llamadas para ofrecer falsos créditos y realizar cobros a integrantes de las fuerzas militares, algo que podría tipificarse como extorsión. Antes de empezar el proceso para judicializarlos, se investigó esta red, por más de un año. La armada cree que esta información podría haber llegado a organizaciones criminales por los débiles protocolos de seguridad para entregar información a particulares.

Por lo pronto los detenidos serán judicializados por los delitos de cohecho propio, peculado por uso, cohecho por entregar información oficial privilegiada y concierto para delinquir.