El mandatario aseguró que el país se acostumbró a que los menores pobres sean atendidos en “una piecita cedida por una madre comunitaria del barrio”. Pidió profesionalizar la atención integral de la niñez.

La propuesta se hace en medio de la polémica por su orden de detener la compra de Bienestarina, con la que se alimentan centenares de niños vulnerables en el país. En ese sentido, reclamó que Colombia se acostumbró a que los menores sean atendidos “por una madre comunitaria del barrio pobre”, a quienes además no se le pagaba y solo se le entregaba Bienestarina.

“No señores, así no se trata la niñez de Colombia”, dijo el primer mandatario, quien sostuvo que las madres comunitarias deben ser trabajadoras oficiales y deben profesionalizarse en la atención integral de la niñez. “La niñez pobre debe ser atendida por profesionales del ICBF y su atención debe ser integral en ámbito familiar, o institucional”.

En ese contexto, insistió en que los programas alimentarios a cargo del Ejecutivo deben estar basados en la producción alimentaria nacional, “ojalá de la misma región donde se ofrece el servicio”. Lo anterior, explicó, ayudará a “construir soberanía alimentaria y crecimiento económico regional”.

Petro manifestó que la desnutrición infantil desaparece “si la familia, el barrio y la vereda dejan de tener hambre. No es focalizando, es con el derecho universal a la alimentación que se corrige la desnutrición y la mortalidad infantil”.

Adicionalmente, sostuvo que la educación preescolar de tres años será obligatoria “en el futuro” y mientras ello ocurre, el ICBF mantendrá la atención de la niñez entre 3 y 5 años.