Sí, es cierto, la situación en zonas fronterizas con la presencia de bandas criminales que hacen todo tipo de negocio se le estaba saliendo de las manos al Gobierno venezolano. Pero no solo es gente colombiana la que participa,  también son venezolanos que se benefician del negocio de vender gasolina, alimentos, llantas y otros productos de consumo que salen muy baratos en el Táchira y que dejan grandes  ganancias cuando se comercializan en nuestro país.

Pero también hay bandas que cobran vacunas a los comerciantes que aprovechan el desorden de la corrupción rampante que se vive en estas zonas, desde el Amparo en la frontera con Arauca, hasta San Cristóbal en el Táchira, se mueven en un corredor en donde todo el mundo paga.

El problema dicen los que saben, comenzó desde las épocas de Chávez cuando escondió y protegió a líderes guerrilleros que huían de la persecución del  Ejército colombiano, detrás de ellos fueron familiares y demás allegados quienes entraban y salían.

También la gran cantidad de personas a quienes se les entregaron cédulas venezolanas para que pudieran votar por Chávez y de esta manera, consolidar su triunfo en las elecciones contra la oposición. Ahí si no revisaban si eran pobres, si tenían antecedentes o a qué se dedicaban esos “nuevos colombo venezolanos” habilitados para votar en el vecino país. Igualmente aprovechando estas situaciones, también se fueron a esconder allá en Venezuela capos colombianos del narcotráfico y jefes paramilitares de nueva y vieja generación Algunos de ellos fueron capturados.

La situación de crisis en Venezuela no se da por la inmigración de compatriotas al vecino país en las cantidades no creíbles que pregona el Presidente Maduro, ¿porque razón?  Vivir en Venezuela no es atractivo hoy, la plata casi no alcanza para sobrevivir, ni siquiera en las épocas de abundancia se daban esas cifras de 140 mil colombianos yéndose a Venezuela: Según el Presidente Santos la cifra que acá manejamos es de solo 8 mil colombianos que se han ido a Venezuela, lo que sí puede haber una población flotante que va a hacer rebusque, a traes víveres, gasolina y productos que siguen siendo baratos allá; por ejemplo, a pesar de los controles había carruseles de motociclistas que entraban a tanquear con una moto distinta por lo menos diez o doce veces al día. Otros a traer mercado y la consabida gasolina. Pero estas son cuantías todavía mínimas.

El fenómeno entonces es al parecer gente que atraviesa la frontera y que puede ser llevada o contratada por bandas de contrabandistas que son los que hacen los grandes negocios, a lo mejor paramilitares aprovechan también. Es el negocio en que participan bandas de los dos países, no exclusivamente colombianos, para nadie es un secreto la corrupción que se da en Venezuela y que analizaremos en una próxima entrega.

La medida de cerrar la frontera indudablemente perjudica a muchísima gente de las dos naciones, se ponen a muchos inocentes a pagar los platos rotos. El Presidente Santos ha dicho que es injustificada y si el problema es de inseguridad, debe ser manejado conjuntamente entre las dos Naciones. Maduro quiere crear confusión en la comunidad internacional dando a entender que es víctima de los colombianos. La táctica del chivo expiatorio que estos regímenes están tan acostumbrados a utilizar para distraer la opinión pública interna de los verdaderos problemas del régimen y la responsabilidad del Gobierno en estos.

Habría que revisar cifras de la gran cantidad de venezolanos que han huido perseguidos por el régimen Chavista y que han sido acogidos por el Estado Colombiano.

En la frontera muchos colombianos y venezolanos ya se están enfrentando en las redes sociales acusándose de la crisis  y minando la camaradería existente.