El alto oficial dijo este lunes que era sorpresiva la decisión que lo inhabilita por 13 años para desempañar cargos públicos. Calificó la decisión, firmada por el procurador Fernando Carrillo, como una persecución en su contra. Sin embargo, aquí explicamos los detalles del por qué fue declarado culpable de persecución laboral, de un claro abuso de poder.

El general (r) Rodolfo Palomino ofreció entrevistas a diferentes medios radiales durante la mañana de este lunes, en los que insistió en su inocencia, esto ante la decisión de la Procuraduría de inhabilitarlo por 13 años para desempeñar cargos públicos, por exceder en sus funciones.

El exdirector de la Policía habló que se sentía extrañado del cambio de decisión que tuvo la Procuraduría, que primero lo absuelve en una sentencia de única instancia el 14 de noviembre del 2018 y después es declarado culpable, según fallo de fecha 13 de enero del 2021, documento de 100 páginas que tiene la firma del procurador Fernando Carrillo.

Vale la pena analizar el caso desde su génesis y confrontarlo con las declaraciones del oficial, en las que además, hace serios señalamientos en contra de Carrillo, a quien acusa de supuestamente estarle “haciendo un favor a alguien” o de estar “consiguiendo votos”.

El exdirector de la Policía aseguró que no se conocían nuevas pruebas en su contra que justificaran un cambio de decisión. Además, que estaba seguro de no haber ordenado la realización de aquella reunión del 8 de mayo del 2015, en la que tres de los oficiales a su mando intentaron convencer al teniente coronel Reinaldo Alfonso Gómez Bernal de retirar la denuncian que había hecho en su contra.

Empezamos aclarando que el nuevo fallo se dio porque las partes en este proceso, entre estos los coroneles Flavio Heriberto Mesa Castro y Ciro Carvajal Carvajal, interpusieron cada uno un recurso de reposición por ser los únicos sancionados en noviembre del 2018.

Además, este mismo recurso fue presentado por la Corporación Anticorrupción Internacional (CORACI), en la que la entidad sustentó que habían sido precarios los argumentos de absolución de toda culpa del general (r) Palomino López, y  uno de sus hombres de confianza, el recién ascendido a coronel, John Santos Quintero Landinez. Es decir, que se había cometido un error que debía ser corregido.

 Precisa CORACI en su impugnación, que no se podía declarar inocente a Quintero Landinez, porque también había hecho parte de la concertación de oficiales que intentaron presionar al coronel Gómez de retratarse de los señalamientos en contra del Director. Además, que Quintero no debió estar de mediador siendo que su función no era la de “asesorar a los funcionarios investigados” por la Inspección General, cayendo en una falta grave.

 “Desconociendo que en los audios es el mismo jefe del área jurídica de la Secretaría General de la Policía Nacional quien reconoce que puede estar prevaricando en su labor de ablandar al teniente coronel Gómez Bernal y conseguir su retractación”, indicó CORACI.

Hubo un elemento clave, que involucra al general Palomino en la falta, la encontramos en la página 10 del fallo, en la que  Flavio Mesa reconoce, a través de sus abogados, que su asistencia a la reunión era legítima porque estaba cumpliendo una “orden dada por el director general de la Policía Nacional, deber que le correspondía cumplir en atención a su cargo”.

Determina el Ministerio Público, que el coronel Mesa comentó, que lo que buscaba era que Gómez corrigiera sus señalamientos de posible acoso laboral, que nunca buscó un  “beneficio personal al general Palomino”.

Es decir, que hace ver en este aparte que el general Palomino fue quien ordenó la citación a Gómez, y que sabía de cuáles eran las verdaderas intenciones de la misma.

Los abogados de los tres oficiales involucrados en este caso habían solicitado la nulidad del proceso, de paso declarar ilegítima la prueba clave, la grabación de la reunión, fue atacada la transcripción del audio del que dijeron que había sido editado, que no era el original, que se había violado la cadena de custodia.

Pero la Procuraduría el 18 de julio del 2016 negó la nulidad y además, determinó que el audio era legítimo y “con vocación probatoria”. Porque de acuerdo con la Corte Suprema de Justicia grabación obtenida por la persona afectada es valedera en todo proceso.

“La Dirección de Investigaciones Especiales de la Procuraduría General de la Nación evidenció que la grabación no fue alterada en su contenido, puesto que no presentaron recortes o apartes que cambiaran o rotaran la temática del diálogo sostenido por quienes participaron en la reunión del 8 de mayo de 2015”, dice el fallo en su página 40.

Se determinó, además, que en contra del teniente coronel Gómez Bernal hubo un proceso disciplinario en la Inspección General de la Policía que fue sancionado por el general Rodolfo Palomino, como Director, en el que se violó el debido proceso. Al afectado se le negaron las pruebas que solicitó.

“Sobre estos hechos, el teniente coronel Gómez Bernal manifestó, en su declaración, que consideró la negación de las pruebas como una falta de garantías y consideró que dicha decisión se había tomado por lo acontecido en los años 98-99, cuando el general Palomino, en la Escuela Rafael Núñez, le manifestó que le gustaba y que quería tener algo con él, a lo que le contestó que le gustaban las mujeres y no los hombres”, se lee en el fallo.

Es importante precisar que los abogados de Palomino solicitaron que estos hechos no se dieran a conocer en público, porque supuestamente violaba la intimidad del General, solicitud que también negó el Ministerio Público, porque los mismos también estaban afectando al coronel Gómez.

Las declaraciones ante la Procuraduría del coronel Mesa fueron de gran relevancia, porque coincidió con lo que denunció el coronel Gómez, de que en la reunión ordenada por Palomino se le propuso el cambio de su versión contra el Director, del acoso sexual, que a cambio recibiría un mejor trato en el proceso disciplinario que adelantaba la Inspección General. Una situación calificada por la Procuraduría de suma gravedad.

Todo está consignado en el audio, en el que los coroneles Carvajal y Mesa, junto al mayor Quintero Landinez le proponen a Gómez que haga un documento nuevo, cambiando los términos en contra de Palomino, porque el primero ya estaba en el sistema de la Policía denominado GECOP, que cualquiera lo podría descargar y armar un escándalo que no le convenía a la Policía.

“Ese otro documento no quiere decir que usted renuncia a la verdad que usted maneja, sino que usted se protege a usted mismo y protege a la institución (…) el tema no es jurídico, el tema no es personal, el tema es institucional, pero en lo institucional está usted, porque usted es teniente coronel que tiene una investigación que está muy floja y frente a la cual nosotros le estamos dando una seguridad (de ayudarlo para que no lo sancionen)”, se escucha en el audio en el minuto 49:24.

Por último la Procuraduría analizó con detenimiento la grabación, para concluir en la culpabilidad del general retirado Rodolfo Palomino, que este sabía del ofrecimiento irregular que se le hizo al teniente coronel Gómez Bernal, porque en el audio se repite que Palomino sabía del ofrecimiento de Carvajal, Mesa y Quintero.

 Es más en el fallo se aclara que Palomino le dio instrucciones al coronel Mesa a través de una llamada telefónica para que convencieran a Gómez de retractase de los ofrecimientos sentimentales que este le hizo.

“Con su comportamiento el coronel Flavio Heriberto Mesa Castro sabía que influir en el oficial Gómez Bernal, pretendiendo la rectificación de los plasmado en el escrito del 5 de mayo de 2015, era contrario a derecho y aun así quiso su realización al haber ejercido sobre su subalterno una influencia ilegitima y argumentando la amistad que tenían para tal fin”, concluye la Procuraduría.

VÍA EL HOME NOTICIAS LEO MEDINA