El 6 de septiembre de 1815 firmó el Libertador Simón Bolívar la CARTA DE JAMAICA. Se cumplen doscientos años el domingo del presente.

La visión de Bolívar llevada a su más importante documento, de su puño y letra, infortunadamente, es profética; la realidad actual es, tristemente, lamentable.

GOBIERNO  HOSTIL.  PRESIDENTE  AGRESIVO.

Los colombianos tenemos en los últimos Gobiernos de Venezuela a los más acuciosos enemigos, a los más hostiles, despiadados y feroces vecinos. No obstante, a los irreductibles Jefes de Estado venezolano Hugo Chaves Frías y Nicolás Maduro, los Presidente colombianos han otorgado su total confianza al designarlos como Garantes del Proceso de las Conversaciones  de Paz,  o de la liberación de colombianos secuestrados por la Guerrilla.

Ellos han aceptado los talentosos encargos. Ocurrió  el monumental disparate  en el mandato del Presidente Alvaro Uribe Vélez, quien designó y se vio obligado a destituir al Presidente Chaves Frías de las funciones de agente de la conciliación  y, posiblemente, haga lo mismo el Presidente Juan Manuel Santos con el grosero y descompuesto Presidente Maduro. También, se pagan errores por economías inocuas como el cierre de Embajadas en  período reciente.

Desde hace años se han quebrantado las relaciones diplomáticas, comerciales, humanas con Venezuela, por culpa de los Dictadores aludidos. Fugazmente, han existido relaciones amistosas, rescatables con las dictaduras políticas de Chaves y de Nicolás Maduro, secundados por el prepotente y atrabiliario Presidente de la Asamblea Diosdao Cabello, por los amos y abusadores del Gobierno de Venezuela y los Miembros del Tribunal Nacional.

Los costos económicos y políticos de esa discordia han sido muy altos, en especial, para Colombia.

Repugna e indigna la energúmena hostilidad, la mentirosa y burlona conducta presidencial y de Ministros y altos funcionarios.  Es nauseabunda y pasional la  actuación de la cartelisada Guardia Nacional, de las milicias  populares y demás Fuerzas del poder tiránico y dictatorial de Venezuela.

ADMIRACION POR VENEZUELA

Los colombianos, lo registra la historia, hemos aprendido a visitar los hermosos paisajes de las llanuras venezolanas, a trovar y bailar  los bulliciosos joropos, a repetir a Sadel, a escuchar al PUMA, a rumbear con la Billos. Venezuela era regio destino turístico. Venezuela formaba en las mejores universidades del mundo un enjambre de calificados profesionales. Venezuela era el paraíso del beisbol, del desarrollo, un adalid del crecimiento y del ingreso per cápita. De Venezuela admiramos su riqueza petrolera y minera. Esos imanes laborales atrajeron a millones de colombianos de bien que han engrandecido a Venezuela.

Los colombianos siempre hemos querido y apoyado con nuestra laboriosidad el desarrollo venezolano. Ojalá, podamos volver al Salto del Angel, maravilla del mundo; a la Presa del Guri, al histórico Puerto Cabello, al Puente de Maracaibo.

VOLVER, VOLVER, VOLVER

Ya no podremos volver tranquillos, ni deshojar margaritas, a una tierra tan apreciada por los colombianos. No podemos confiar en quienes nos detestan y destruyen hasta colocarnos en la miseria; nos cambian afectos por el destierro, porque así lo dispone el tirano quien ha marcado con  D, signos nazis, fascistas, señales de muerte, las casuchas, los cambuches para su destrucción  en las fronteras calientes, atizadas por los malintencionados Gobiernos que se repiten.

El empobrecimiento del Estado venezolano, la falta de alimentos para los millones de venezolanos, la devaluación, el alza del dólar, la bancarrota del Estado, la crisis de PDVSA no es causada por colombianos, ni su desastre económico por los niños, ni ancianos, ni funcionarios, ni ciudadanos colombianos expulsados. Es una mentira enorme y que se lanza para atormentar el ambiente electoral que empieza a mostrar signos reales de triunfo de la oposición.

Los colombianos, jamás hemos disfrutado por tiempo considerable relaciones fraternas, amistosas, respetuosas.

Conductas censurables de los últimos Presidentes venezolanos: Los insultos a nuestros Ex Presidentes, la tirantez, la virulencia, la insensatez, la prevención.

CUCUTA  VICTIMA DE LOS  DELIRIOS FUNDAMENTALISTAS

Cúcuta está sitiada y gran parte de Norte de Santander al igual que la Guajira y Arauca son víctimas de la xenofobia, de los paranoicos.

Coincidimos con  la Carta de Jamaica: “Se nos quiere volver a las tinieblas … Hemos sido libres y nuestros enemigos pretenden de nuevo esclavizarnos …”.

El Gobierno venezolano actual ha burlado, de manera afrentosa, sus obligaciones prioritarias, ha irrespetado los sagrados derechos humanos y  ha conducido a la violación de los derechos de los niños, ancianos, mayores adultos, mujeres y varones; la ha emprendido  contra los más pobres,  contra miles de buscadores de vida.

FRACASO DE LOS ORGANISMOS INTERNACIONALES

Ante la siniestra situación que padecen los desterrados, refugiados, expatriados, despedidos, violados, aparecen Gobiernos que ignoran la Carta de Jamaica:  “Siempre las almas generosas se interesan en la suerte de un pueblo que se esmera por recobrar los derechos con que el Creador y la Naturaleza le han dotado.”

Ante la inmisericorde crisis que asfixia a colombianos y venezolanos de frontera, se impone el unilateralismo, no se da espacio para actuar y entonces no aparecen las voluntades que debieran no solo buscar las soluciones sino obligarse a trabajar oportuna y rápidamente, con ánimo constructivo, por los derechos humanos masacrados por el Gobierno venezolano, con sus políticas de excesiva crueldad.

La DIPLOMACIA   EN  JAQUE

Falla la diplomacia porque fallan los responsables, porque se violan las normas, porque se impone la arrogancia destructora, porque impera el desvío de poder, porque se respalda el abuso del poder.

La Canciller de Colombia es una mujer competente, de recia personalidad, de arrogante prudencia, de altiva discreción. Definitivamente, ha corregido rumbos equivocados de ex cancilleres improvisados, de Ministros de Relaciones sin la idoneidad profesional requerida, sin la personalidad exigida por sus funciones. Pero, frente al atropello, al desconocimiento, a la unilateralidad del contradictor se convierte en invitado de piedra, en un personaje de burlas, en una figura que no encuentra legítimo contradictor.

La Canciller ha actuado con serenidad manifiesta, enarbolando las banderas de la convivencia, con juiciosa madurez y el conocimiento indispensable. Es recta, exigente, insobornable. Debe dedicarse a la conquista de respetables amistades diplomáticas, al encuentro de solidaridad, de cooperación sin importar el revés en la OEA. Lo ocurrido es una plataforma que debe aprovecharse.

La ONU, la OEA, la UNASUR,  la diplomacia de las Cancillerías, de la Bilateralidad (Presidencial), de los Consejos, de los Delegados, de los Arbitros se pueden convertir en batallas alevosas, en guerra de sordos y de ciegos, de enardecidos sin rumbo porque la insolencia de sus caprichos les impide el raciocinio, los lleva a la irreflexión, a obrar sin cordura.

La descomposición política es monstruosa y perversa. La indolencia en los gobernantes, en sus asesores, no facilita la fórmula acertada de la salida.

LA VERDAD RESPLANDECERA.  EL SOL  NO SE TAPA  CON LAS MANOS.

Tarde o temprano, la verdad resplandecerá.  Muchos gobernantes tratan de tapar los actos genocidas,  la violencia, el terror, la infamia, los abusos y excentricidades de Guardia Nacional, las fuerzas policivas y militares y las milicias. Los comandantes son el Presidente del Gobierno de Venezuela y el Presidente de la Asamblea y los zalameros Ministros y altos funcionarios.

ROMPIMIENTO DE RELACIONES.

Se deben romper relaciones diplomáticas con Venezuela? En ese país residen varios millones de colombianos. O retirar a Colombia de UNASUR?

 A Gobiernos de América y del mundo poco o nada les importa la suerte del pueblo colombiano atropellado,  vulnerado en sus derechos.  Gobiernos que se solidarizan y se hacen cómplices necesarios  de odios ancestrales, que violan los derechos del hombre. Se han practicado hechos y actos nazi-fascistas, marcadamente, genocidas, violadores de derechos humanos.

En la actualidad, varios Gobiernos, desde hace años, actúan por temor, por interés, por connivencia, por enanismo mental, por cobardía, por solidaridad.

En Colombia se ha practicado, en muchas décadas, una política pública internacional, o de Relaciones Exteriores, con fallas protuberantes, censurables. Es notoria y reconocida la mediocridad del servicio diplomático y consular de Colombia.

POLITICAS ASISTENCIALISTAS

No hay políticas adecuadas y extensivas, ni asistencia debida a países, o Estados del Caribe. Sus Gobiernos reciben aisladamente la amistad del Gobierno colombiano y la generosa asistencia de la irresponsabilidad de Gobiernos manirrotos, pródigos.

He ahí el respaldo menesteroso, enlodado en el “oro negro”, o sus combustibles, he ahí la fuerza de la política diplomática del Gobierno Venezolano, aunada a la identidad de las prácticas políticas partidistas de gobiernos de Brasil, Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Cuba y Estados del Caricom. Por motivos de revancha, o en represalia anticipada, el sorprendente voto adverso de Panamá que espera inquieto la declaratoria de Paraíso Fiscal por parte del Gobierno Colombiano.

No hubo la mayoría requerida en la OEA para aprobar la convocatoria de la reunión de Cancilleres. En cuanto a la UNASUR, Colombia corre con amenaza expresa.  Será institución propicia la ONU, la Babel de la modernidad?

CONCLUSION

Restablecer y fortalecer el diálogo directo de Gobierno a Gobierno. No romper las relaciones con el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela. El diálogo respetuoso es la clave.

Carlos  Ortiz  Fernández