Su historia comienza cuando Alias “Ramiro”, Comandante de las AUC en el departamento de La Guajira, Pidió a José Gelvez, Alias “El Canoso”, que investigara al parlamentario Espeleta, porque supuestamente era un ideólogo de la guerrilla, posterior a que esta versión saliera de un comentario de otro político de La Guajira.

Alias “El Canoso” investigó lo encomendado, realizó actividades de inteligencia y encontró que en su juventud, Jaime Espeleta había sido expulsado de la Universidad Libre de Barranquilla por haber pertenecido a las juventudes comunistas -JUCO- y a la UP. Por este motivo, fue declarado objetivo militar por los jefes de las AUC.

Para Espeleta habían quedado atrás esas actividades y había militado en otros partidos y movimientos posteriormente a esta etapa. Es más, fue electo como congresista para el periodo 2002-2006 por La Guajira por el Partido Liberal. Sin embargo, debido a la supuesta investigación de las AUC, en plena campaña surgieron amenazas en contra de su vida e integridad, y durante su gestión como congresista sufrió varios intentos de homicidio. Además de este panorama, estos grupos le advirtieron que no podía aspirar a su reelección, profundizando sus amenazas.

Por todos estos motivos, se vio obligado a retirarse de la actividad política, salir de su región y desplazarse hacia Bogotá so pena de ser asesinado junto con sus familiares mas allegados.

Como si fuera poco esta odisea por parte de grupos armados, después de 4 años, en el 2010, sufre la segunda acusación falsa en su vida por parte del Estado colombiano. La Corte Suprema le abrió una indagación preliminar con base en unos anónimos en los que se relacionaba a Espeleta injustamente con grupos paramilitares; lo irónico es que los integrantes de esos grupos eran los que querían asesinarlo por ser supuestamente comunista y simpatizante de las FARC.

En audiencias de procesos de Justicia y Paz los miembros de las AUC le pidieron perdón a Espeleta y reconocieron que estaban equivocados al intentar asesinarlo.

Lo que ha vivido Espeleta es la injusticia de la justicia, siendo procesado con base en anónimos y testimonios falsos, y con testigos falsos, por ser supuestamente aliado de los que querían asesinarlo.

A Espeleta le perjudicaron su imagen, le truncaron su carrera política y su honra. Es una víctima más de amenazas, desplazamiento y además, de falsos testimonios. Está a la espera de salir de esta infame pesadilla muy pronto.

Investigación de POLITIKA.