Así lo aseveró el  director del  Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Carlos Eduardo Valdés, quien señaló que 21 mil son desapariciones forzadas.

En el  V Curso en DIH ‘Augusto Ramírez Ocampo’, organizado por el Comité Internacionalde la Cruz Roja, con la participación de la Dirección de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, en Melgar, Valdés sostuvo que Colombia tiene una historia matizada de violencia porque el tema de desaparición, lastima y lesiona no solamente al individuo y a su familia, sino que afecta a la sociedad en general. Fue contundente en afirmar que “las desapariciones vuelven indolente al ser humano”.

Los panelistas invitados al evento coincidieron en señalar que para hablar de desaparecidos en Colombia hay que sensibilizar a la sociedad en el tema, reconocer y ser conscientes que el fenómeno reviste una gravedad en el país.

Oliver Dubois, coordinador de los Programas para las Personas Desaparecidas, de la delegación Regional del CICR para México, América Central y Cuba, dijo que el vacío económico e incluso la inseguridad alimentaria que genera la desaparición de un familiar, es una de las principales preocupaciones que enfrentan actualmente las familias.

En Colombia los familiares de las víctimas de desaparición solo quieren que se aplique justicia penal un 1% (uno por ciento), por lo que se espera que la justicia transicional que se aplicará después de la firma del proceso de paz entre el Gobierno y la FARC, dé una respuesta más equilibrada a los familiares de los desaparecidos.

Luis Hipólito Alen, director de la licenciatura en Justicia y Derechos Humanos de la Universidad de Lanús (Argentina), agregó que el caso argentino no es igual al colombiano en situaciones de desaparecidos ya que en su país se dieron víctimas de desaparecimiento forzado y no funcionó la institucionalidad, por ser otro contexto.

“En Colombia durante todo el conflicto siguieron funcionando las instituciones, mientras que en Argentina las respuestas que se dieron a los miles de víctimas no fueron producto de un acuerdo sino del desgaste de una dictadura”, puntualizó Alen.

Tomado de Ecospoliticos.com