Mediante una misiva dirigida al presidente de la república, los gobernadores de los departamentos que conforman la región pacifico: Valle del Cauca, Chocó, Cauca y Nariño solicitan se reconsidere la decisión de excluir al departamento de Nariño de la tercera ola de las vías de cuarta generación -4G-.  Esta suplica está firmada por Camilo Romero en su calidad de gobernador de Nariño, Dilian Francisca Toro su similar del Valle del Cauca, Carlos Alberto palacios –gobernador del Chocó-, y Oscar Rodrigo campo Hurtado, gobernador del Cauca.

Los gobernadores de estos cuatro departamentos consideran que  “La perspectiva de ejecución de los proyectos de infraestructura de los departamentos del Pacifico incluye la participación de toda la región y sus actores. La región Pacifico conformada por Chocó, Valle del Cauca, Nariño y Cauca intensifica sus actividades socioeconómicas  a partir de la calidad y cobertura de su infraestructura de transporte”.  En razón de lo anterior y dada la importancia de la ejecución de la obra vial que uniría definitivamente a Nariño con el Cauca –y lo acercaría más a Colombia-, solicitan de manera unánime que se dé priorización a la vía Pasto – Popayán para de esta manera no condenar a los nariñenses a un atraso socioeconómico que lo suma en la pobreza y el marginamiento como tradicionalmente ha sido.

En uno de sus apartes los firmante consideran que “Dado lo anterior, y teniendo en cuenta que la vía Popayán – Pasto ha sido excluida de la tercera ola de las vías de Cuarta generación  4G a cargo de la Agencia Nacional de Infraestructura ANI, respetuosamente solicitamos incluir nuevamente esta vía como prioridad para su desarrollo en el inmediato futuro”.  Más adelante afirman que “La construcción de la doble calzada entre Popayán y Pasto es la conexión de Colombia con el Ecuador y es una tarea urgente e inaplazable…”.  Los nariñenses, todos, sin condición o consideración alguna de participación política o partidista, debemos unirnos en torno a la defensa de esta importante obra vial que nos permitirá de manera definitiva mejorar las condiciones socioeconómicas de nuestra gente, especialmente de campesinos y comerciantes, fomentando igualmente el turismo y renglones tan destacados como la producción y comercialización de productos agrícolas, pecuarios e industriales.

Nos llegó la hora de hacernos sentir ante el gobierno nacional por este nuevo desplante que se nos hace.  No podemos permanecer impávidos ante esta bofetada que la Agencia Nacional de Infraestructura anuncia, privándonos de tener vías de tercera generación 4G que nos permita sentirnos colombianos.  No es justo que otras regiones de Colombia, de menor importancia, sean incluidas en estas iniciativas del gobierno nacional y que a nosotros se nos excluya sin tener en cuenta y consideración nuestra condición de región fronteriza, agrícola y comercial.

Apoyamos incondicionalmente al gobierno nacional en sus iniciativas de Paz, hecho que se relejó en las urnas por cuanto sabemos que sin esta condición sería imposible la justicia social. Pero también elevamos nuestra voz de protesta y reclamo para decirle al doctor Juan Manuel Santos, presidente de la república, que Nariño merece mejor suerte y trato. Y así como hemos soportado estoicamente los agravios de los gobiernos de turno, esta vez la copa se rebosó por lo amarga y dolorosa, y le exigimos se reconsidere esta mala decisión que nos hace sentir menos colombianos y más nariñenses.

Sin que se nos considere traidores de la patria o apátridas, los nariñenses vemos en esta decisión la oportunidad de regir por mano propia los destinos de nuestra gente y su suerte colectiva.  Consideramos que de no reversarse este anuncio, estamos dispuestos a iniciar un movimiento de dignidad y separación por cuanto contamos con recursos, inteligencias y cerebros que nos pueden conducir de mejor manera sin que continuamente sintamos en nuestro corazón la espina amarga del abandono y la postración de nuestra patria y sus gobernantes.

Hace muchos años, decenios, quizá centenios, que los nariñenses añoramos un  mejor trato que nos permita sentirnos hermanos entre los nuestros y hemos elevado plegarias para así sea. Pero anuncios como los hechos por usted y sus entidades nos obligan a reclamar un mejor destino para nosotros y nuestros hijos.  Los nariñenses hemos dado muestras de amor patrio pero también de rebeldía cuando la indignación ha tocado nuestras puertas y nuestros intereses.  Y tenga usted presente, señor presidente, que si no se reversa esta pésima decisión Colombia sabrá una vez más de nosotros los nariñenses pues izaremos la bandera en alto para proclamarnos como una región soberana que sabe defender con su propia sangre lo que le corresponde en suerte y soberanía.

Necesitamos vías 4G eso es indudable, impostergable y prioritario.  Y no nos pueden excluir de manera tan olímpica y desvergonzada del desarrollo nacional.  En muchas ocasiones creemos y se les hace creer a los colombianos que Colombia comienza en Popayán, como si Nariño no existiera o su gente no mereciera la inversión del presupuesto nacional.  No, señor presidente, Colombia empieza y termina en Nariño y esta vez, créalo, no estamos dispuestos a acatar dócilmente una determinación inconsulta, exabrupta e irracional.  Basta ver nuestras vías para entender lo que somos para Colombia, basta ver nuestra pobreza para comprender el abandono al que nos tienen sometidos, basta ver nuestra geografía para comprender que merecemos mejor suerte por cuanto todas las bondades se escenifican en nuestra geografía, historia y su gente.

Esta vez sí que nos sentimos ofendidos, humillados, abatidos y hacemos nuestra la voz de nuestros antepasados para decir: ¡!NO MÁS!! ¡!BASTA!! O se nos trata con dignidad dándonos lo que merecemos o iniciamos el sendero de la soberanía territorial que nos permita construir por mano propia el destino que merecemos y la suerte que soñamos.