Ángel Zúñiga Valencia es el nombre del patrullero de la Policía de Cali que prefirió entregar su arma a participar de un desalojo de familias pobres en Pance. Hoy no sabe si lo echarán de la Policía o si lo trasladarán a algún sitio lejano. Esto dice ese héroe en un video.

A unos 50 metros del lugar en que una retroexcavadora tumba lo poco que han construido las personas, el patrullero se lamenta. Dice: “Mire, ahí están tumbando el maíz, las cosas que habían sembrado, las casitas. Y eso, en plena cuarentena, cuando la gente tiene tanta necesidad”, dice el patrullero.

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En su voz se puede notar que contiene las lágrimas. Alrededor las personas desalojadas gritan. “Esto es injusto, aquí hay niños, mujeres, ancianos, es injusto”.

El patrullero, entonces, sigue hablando: “mire, yo me metí a esto para defender a los ciudadanos. Yo soy un patrullero que quiere defender a los ciudadanos, no ser abusivo contra ellos”, agrega.

La persona que graba al policía no puede contener más las lágrimas. Entones llora y le dice: “muchas gracias, gracias por ser una persona así. Lo felicito, porque este es un sentimiento muy fuerte de impotencia”. Entonces el patrullero señala hacia el lugar en el que una retroexcavadora se mueve.

 Allí están dañando los cultivos, también las casas de esta gente que está desamparada. Mire, metiendo máquinas allá en donde viven estas personas”, vuelve a decir el patrullero Ángel Zúñiga.

Al final, Ángel estalla. “Llevo diez años de patrullero, si quieren me sacan de la Policía. Pero esto es un abuso, yo me salgo por mi propia cuenta, hagan conmigo lo que quieran”.

Hasta ahora no se sabe qué pasará con aquel ángel, el patrullero Ángel Zúñiga. Tampoco, con las personas desamparadas para quienes el estado siempre ha sido violencia y armas.

Via Tubarco,com Cali