Pese a algunos avances tras una semana de debate no se llega a consenso sobre lo fundamental.

En el marco de la Cumbre Climática de Naciones Unidas, los negociadores concluyen una semana clave con progresos en diversos temas, aunque persisten los desafíos relacionados con los combustibles fósiles. Esta conferencia, considerada crucial en la lucha contra el cambio climático, reúne a expertos y líderes mundiales para debatir y establecer objetivos concretos que buscan mitigar el impacto ambiental.

Un aspecto central de la discusión es el balance mundial, documento estratégico que evalúa el progreso de los países en el cumplimiento de sus metas climáticas. El objetivo primordial es limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados Celsius respecto a la era preindustrial. Los participantes presentaron un borrador del balance, pero el documento aún es amplio y deja incertidumbre sobre los acuerdos finales.

Cedric Schuster, presidente de la Asociación de Pequeños Estados Insulares, destacó la importancia del éxito en este balance para mantener viable el objetivo de 1,5 grados. Resaltó la responsabilidad de los grandes emisores y los países desarrollados en liderar la transición hacia energías más limpias.

Durante una conferencia de prensa, Jennifer Morgan, enviada climática de Alemania, expresó la necesidad de definir claramente la dirección de la transición energética y de planificar una eliminación gradual y equitativa de los combustibles fósiles. A pesar de las diferencias entre países, existe una voluntad general de avanzar.

La agenda del miércoles se centró en el transporte, un sector clave en la emisión de dióxido de carbono. Se discutieron estrategias para fomentar la infraestructura de carga para vehículos eléctricos y reducir las emisiones en el transporte urbano de mercancías. A pesar del aumento de vehículos eléctricos, el petróleo sigue dominando el sector del transporte, un área con retos significativos como la aviación y el transporte marítimo.

La conferencia logró avances iniciales, como la creación de un fondo para compensar a países afectados por desastres climáticos. Además, cincuenta petroleras se comprometieron a alcanzar la neutralidad en emisiones para 2030, aunque según António Guterres, secretario general de Naciones Unidas, estos esfuerzos son insuficientes.

Los ambientalistas se enfocan en obtener compromisos firmes para el abandono del carbón, petróleo y gas natural. Bill Hare, director general de Climate Analytics, enfatizó que la discusión sobre la eliminación gradual de los combustibles fósiles es fundamental para ver mejoras en la temperatura global.

Las propuestas en el borrador varían desde reducciones graduales hasta un abandono ordenado de los combustibles fósiles. Expertos advierten sobre la necesidad de evitar lagunas en la redacción y abogan por un abandono completo de los combustibles fósiles, criticando las propuestas que permitirían su uso bajo ciertas condiciones.

En conclusión, la Cumbre Climática de Naciones Unidas marca un momento decisivo en la lucha contra el cambio climático. Mientras los negociadores buscan acuerdos firmes, el mundo observa con la esperanza de ver compromisos sólidos y acciones concretas para un futuro más sostenible.

AGENCIA API