De acuerdo con las últimas versiones americanas y británicas, se comprueba que el Airbus ruso fue derrumbado por una bomba. Lo anterior debido a que las grabadoras de voz demuestran un ruido antes de la desintegración del avión, lo cual aunado a la terminación abrupta de las comunicaciones, lleva a los expertos a establecer que tuvo que ser una bomba. No obstante, Ayman al-Muqaddam, jefe de la investigación egipcia, afirma esto no es claro y que las personas que afirman esto deben enviarle las pruebas dado que lo recolectado hasta el momento no da indicios del tema (ver Incertidumbre alrededor de caída de avión ruso en Egipto: intereses enfrentados).

Si bien no hay claridad absoluta al respecto, surgió una nueva información que hace nuevamente dudar sobre las negativas de un ataque terrorista promulgadas por el Gobierno egipcio. Y es que en el mes de agosto sucedió un incidente, que de acuerdo con las fuentes, demuestra que ya existía una amenaza de terrorismo y no se tomó en serio. De acuerdo con medios de comunicación del Reino Unido, ese mes un avión de pasajeros británicos de Thomson Airways dirigido a Sharm el-Sheikh, evadió un misil. El incidente no fue conocido por los pasajeros y en el comunicado de la aerolínea solo se menciona un incidente. Hasta el momento no hay claridad al respecto.