El Gobierno Nacional de manera conjunta con otras instituciones, se comprometió a poner en marcha una serie de medidas inmediatas para frenar la erosión en el kilómetro 2.4 de la vía Salamina – El Piñón, reventada  por la fuerza de la corriente del río Magdalena.

Por tal motivo, en un Consejo de Gestión del Riesgo seccional, reunido el domingo, se definieron los primeros aportes de un plan articulado entre el departamento (que declaró la Calamidad Pública) el Invias, la Unidad Nacional para la gestión del Riesgo de desastres, UNGRD, Cormagdalena y 6 alcaldes de la Subregión Río.

Como el tiempo es el mayor enemigo se inició un plan de acción que incluye la realización de obras de protección de orillas; dragado inducido y controlado, y un by pass de 150 metros de longitud para recuperar la transitabilidad por la vía que comunica a los dos municipios.

Pedro Pablo Jurado, director de Cormagdalena, explicó que el Plan contempla, en una primera fase, la realización de obras de protección de orillas del área erosionada de la carretera  por parte de la UNGRD. Para tal efecto la entidad destina $3.700 millones.

Cormagdalena, por su parte, realizará un dragado inducido  y controlado de la isla formada en el sector del Tamarindo, que agudiza la problemática de la margen que colinda con la vía entre Salamina y El Piñón.

Dicho dragado tiene como propósito inducir el caudal del río hacía el brazo izquierdo, reduciéndolo y disminuyendo las velocidades en la margen derecha. Para el inicio de esta obra se dispuso inicialmente de $670 millones por parte de la UNGRD y la Gobernación.

Finalmente se determinó el traslado de la vía con la construcción de una variante de 150 metros de longitud, obra que estará a cargo de Invias.

“La entidad desplazará el eje de la vía al menos 20 metros y construirá un tramo en forma de Dique, de 150 metros,  para conectar nuevamente la carretera y permitir de esta forma la transitabilidad requerida para el uso y conectividad regional”, dijo el director de Invias Guillermo Toro Acuña.

Se indicó que la intervención incluye la adquisición de predios y  tendrá un tiempo estimado de 8 días de ejecución. La atención de la emergencia tiene un costo superior a los $10 mil millones.

Pedro Pablo Jurado, director de Cormagdalena, anunció que se realizará una evaluación técnica final luego que se procesen los datos de los levantamientos batimétricos y la medición de caudales, para determinar las especificaciones técnicas de los sistemas y  equipos de dragado a utilizar para iniciar las operaciones esta misma semana.

 “La intervención se debe realizar sin obras duras, que, bajo las condiciones actuales del río, pueden presentar con una alta probabilidad fallas estructurales. Los sedimentos que sean dragados del brazo izquierdo se van a disponer como parte del relleno en el sector erosionado”, explicó.

Debate de control

Por su parte el senador conservador Efraín Cepeda, anunció que adelantará desde la Comision de Ordenamienro Territorial, COT, un debate de control para supervisar acciones y activar un protocolo de mitigación de riesgo.

El congresista lanzó un SOS al Gobierno Nacional con el fin de que intervenga y de esta forma «evitemos otra gran tragedia de proporciones y costos incalculables». «Recordemos en 2010 cuando el Canal del Dique se rompió en Atlántico», indicó.

Insistió en que «el estado de esta vía es una emergencia que hay que atender con prontitud».

De igual manera en atención a las conclusiones del Comité de Riesgo, consideró «acertada la estrategia de prevención y búsqueda de soluciones con participación de actores determinantes».