Por Lola Portela

Así lo afirmó el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, al presentar la tan esperada investigación, sobre las elecciones del pasado 11 de marzo de 2018. De acuerdo con el funcionario, los electores recibían dinero a cambio de votos, pero el decir de muchos, es que el Fiscal “descubrió que el agua mojaba”. Y estoy de acuerdo, porque la verdad en Colombia ese es un secreto a gritos, en cada elección. Sin embargo, pareciera que, las autoridades, se hacen los ciegos, sordos o mudos.  Y se justifican, claro está, en decir: sin pruebas no caso, no hay acusados.

La Corrupción al sufragante es el delito más común en este país. Y para que seamos claros, consiste en corromper al ciudadano dándole o prometiéndole alguna dádiva a cambio del voto. Tanto el que “vende” como el que “compra” el voto comete el delito. Y la sanción es cárcel entre 4 a 8 años y multa de 200 a 1000 salarios mínimos.

Las leyes existen, en el papel que todo lo aguanta, por eso  estamos en mora de establecer verdaderas soluciones frente a la corrupción, más allá de una consulta, necesitamos acciones de inmediato.

El politólogo del Instituto de Estudios Económicos, Sociales y Políticos, estudioso del fenómeno de la corrupción, Bruno Speck, clasificó la corrupción, según las teorías que la pueden explicar, así:

  1. Escuela legalista moral: La corrupción se explica por la impunidad en la que quedan los casos, generando deterioro en la moral pública.
  2. Escuela económica liberal: La corrupción se explica por el abuso en los cargos públicos, lo cual se deriva del excesivo intervencionismo del Estado en la economía y la sociedad.
  3. Tesis de la instrumentalización del Estado: La corrupción se explica por la instrumentalización que hacen del Estado los grupos económicos poderosos.
  4. Cambios institucionales en la organización del aparato del Estado: La corrupción se explica por la falta de eficacia de las sanciones penales.
  5. Escuela histórico-culturalista: La corrupción se explica porque es un fenómeno cultural y no se sabe diferenciar entre la amistad y la solidaridad.

Seamos sinceros, todas las anteriores se aplican en “el país más feliz del mundo” y tristemente uno de los más hábiles en temas de corrupción. Lo cual refleja que al país le falta mucho en materia de anticorrupción.  Así quedó confirmado cuando el Fiscal dice:   “A lo largo del país encontramos distintas modalidades de corrupción electoral…En todos los casos se ponen al descubierto complejos entramados de corrupción creados con el propósito de alterar el proceso democrático”.  Sentí vergüenza de ser colombiana, no lo puedo negar.

Ahora bien, lo verdaderamente importante es saber qué sanciones penales habrá, qué escarnio público se aplicará, qué candidatos NO MERECEN ocupar esa CURUL, o ¿será que estamos frente a otros nuevos y reiterados casos de impunidad?

La Fiscalía dice tener las pruebas, pues que las muestre, que señale públicamente a los implicados.   

Sobre la llamada Operación Casa blanca el Dr. Martínez manifestó: “… Se trata de una verdadera empresa criminal, en esta primera fase hemos descubierto una red de compra de votos… Hemos dispuesto más de 50 investigadores y se lograron  2.112 horas de grabaciones en video y audio que operaba como una verdadera empresa al servicio de distintas campañas políticas. Y según el mismo Fiscal  “…se estaban proyectando en el tiempo, como una empresa criminal para intervenir las elecciones venideras”.

Así las cosas, con la seriedad y respeto que se merece la Fiscalía General de Colombia esos primeros resultados de las investigaciones de corrupción electoral en los comicios, del 11 de marzo de 2018, para el Congreso de la República, deben llevar a que los Senadores y Representantes implicados en la investigación, no puedan posesionen el próximo 20 de julio y además queden vetados de por vida, como servidores públicos.  Hay pruebas, la ley existe, ¡apliquémosla!  Esa sería una verdadera acción anticorrupción en Colombia. Ese sería un gol a favor de la democracia limpia, más allá de salir a decir lo que la mayoría conoce.

No olvidemos que el político corrupto se aprovecha de la falta de estudio, conocimiento y de la necesidad social del elector. Es claro que por esa razón NUNCA va a trabajar para mejorar esa condición tal miserable y de desigualdad que se vive en muchas regiones colombianas. Por el contrario, ese “politiquero” que es capaz de comprar un voto, también será quien le robará el dinero del progreso a su región; negociará con constructores y proveedores para que le den una buena partida (CVY- Cómo Voy Yo), por interceder o ayudar a que les den un buen contrato, porque de algún lugar tendrá que recuperar la inversión hecha para financiar su compra de conciencias, en muchos casos robando e interrumpiendo así el progreso de su mismo pueblo, de su gente, de esos que lo eligieron.

Otras formas de corrupción que se no se contrarrestan son: el grado de ineficiencia en el cual se desarrolla la actividad de las instituciones,  la discrecionalidad de los funcionarios,  el grado de monopolio sobre los servicios que prestan,  los ingresos que obtienen en las actividades corruptas. Es urgente establecer mecanismos que superen la baja probabilidad que hoy tienen de ser descubiertos, los bajos castigos para las actividades corruptas y la falta sanción social sobre los individuos corruptos.

No olvidemos: la verdadera política es servir.  ¡NO ROBAR!

Por fortuna, hay personas y regiones donde a pesar de la necesidad no venden su voto, porque tienen claro que es ponerle precio a su dignidad. Sí, en mi Colombia aún queda demasiado pueblo con esa intachable dignidad y hace su trabajo bien.

Es vergonzoso ver en uno de los videos presentados por la Fiscalía a la senadora Merlano repartiendo dinero a los líderes que se encargaban de pagar a los electores, “como si se tratase de una mercancía. Los electores llegaban a hacer fila». Además,  esa  red contaba con dos fuentes de financiación. En la red pública habría contratos de prestación de servicios con el Concejo de Barranquilla. «Los beneficiarios eran personas que trabajaban para la ‘Casa Blanca’. Tenían contratos al mismo tiempo con el Concejo», precisó el Fiscal.

Según Martínez, también se habrían violado los topes de gastos de las campañas electorales. La invitación es a verificar, a confirmar cuántos más, en todo el país, violaron realmente esos topes, con certeza fueron muchos. A simple vista, lo vimos en la cantidad de vallas publicitarias, de algunas campañas, recordemos que éstas son no económicas, pero una cosa es lo que declaran algunos candidatos  haber gastado y otra la realidad.

Tarjetones marcados en Cauca

Es evidente que esa corrupción toca a todo el país desde la Guajira hasta el Amazonas, y a todos los partidos sin importar si son de izquierda, centro o derecha, por eso es importante entender que es un tema de integridad individual, de cada persona.  Por ejemplo, se registró una alteración en elecciones al Congreso que habría beneficiado al candidato a la Cámara de Representantes Faber Muñoz en Cauca, Muñoz fue ex miembro del M-19; aparecieron más de 200 votos marcados a su favor. «La equis con que se marcaron tienen el mismo patrón, habrían sido marcados por la misma persona».

El Fiscal dice que hay investigaciones abiertas en otras regiones del país. La Fiscalía prometió que dará a conocer los resultados… Desde esta orilla decimos: ojalá sea antes del 20 de julio.