Hay que tomar conciencia que debemos adaptar nuestro modelo de desarrollo económico  a la realidad mundial para que sea socialmente incluyente y ambientalmente sostenible. Se hace necesario  implantar una política de Estado de crecimiento continuo, no repetir los errores, como el de petrolizar la economía y no potenciar otras formas de ingreso a la nación. Es urgente acabar con la improvisación y la falta de previsión.

El impulso a la educación y a la agricultura será vital, no podemos darnos el lujo de dejar sin apoyo la producción agrícola y la defensa de nuestros recursos naturales. Estados Unidos y la Unión Europea así lo entendieron y protegen y subsidian el campo. Es importante que el manejo de productos competitivos no quede en manos de pocos.

Progresivamente se puede frenar la migración del campo a las ciudades. El desarrollo rural trae empleo, e impulsa la economía a través de incrementos a la productividad, de acuerdo con el experto en desarrollo sostenible Jeoffrey Sachs.

Otro reto es la lucha contra la minería ilegal, la cual saquea nuestros recursos y daña el medio ambiente. Y es que después de un conflicto y las dinámicas de posconflicto generan los llamados mercados de violencia, narcotráfico, trata de blancas, tráfico de armas, extorsión;  como ha sucedido en Bosnia, Ruanda,  El Congo, entre otros países.  Es necesaria una reforma al sector seguridad con mucha más participación policial y de la comunidad.

También se propone la rehumanización de la sociedad colombiana, con base en la transformación hacia una cultura de legalidad y del diálogo.

Es necesario fortalecer nuestras relaciones internacionales: debe existir mucha más interacción con otras sociedades en el mundo, hay que aprovechar que este proceso y la firma de los acuerdos de paz nos dan protagonismo en el sistema internacional.

Desde ya el Gobierno estudia y prepara cambios  y acciones, el Congreso también sabe que debe legislar con rapidez.  El proceso se irá dando progresivamente. Al inicio, parte de los los 90 billones que necesitamos tendrá que llegar de la Cooperación Internacional. Sí sr.,  nos toca salir a pedir, porque hoy el hueco fiscal en nuestra economía, dicen los expertos, es de 45 billones, es decir la mitad de la plata que se necesita para el posconflicto.

La política de austeridad, bajar el gasto publico será definitiva para aliviar esta situación. Hay que bajarle a la mermelada. Se habla de una nueva reforma tributaria aumento del IVA y a algunos productos de la canasta familiar, gravar a quienes ganen desde 1,5 millones de pesos, pero antes de eso hay que controlar de verdad la evasión que hacen los que más ganan, los que envían dinero a paraísos fiscales, a cuentas en el exterior; poner en cintura a las fundaciones, cooperativas, incluso muchas universidades  para que paguen impuestos. Hay que disminuir las exenciones e impuestos a quienes tienen millonarios ingresos.

Todo esto ayudaría a disminuir la desigualdad en Colombia, y por lo tanto, a fomentar la paz.

paz  imagenes