El día de hoy el Presidente Juan Manuel Santos anunció la puesta en marcha de una  estrategia integral para la erradicación de cultivos ilícitos. Resaltó que estos no sólo perjudican el ambiente y distorsionan la economía campesina, sino que son la base del narcotráfico con todas sus secuelas de violencia.

Según cifras de la ONU, en Colombia para 2014 había 69.000 hectáreas de coca sembradas, casi 100.000 hectáreas menos que en el año 2000, a pesar del incremento en los últimos dos años.

Este plan implica un enfoque global, por lo cual a partir del primero de octubre se suspenderá la fumigación con glifosato.

El principal pilar de esta estrategia es la focalización: de 1102 municipios del país solo 204 tienen cultivos ilícitos; 81% de la producción se concentra en Putumayo, Nariño, Cauca, Caquetá, Guaviare y Norte de Santander. Más allá, 43% de la producción se concentra en 10 municipios y 2/3 de los cultivos ilícitos están en parques naturales, en zonas de reserva natural o territorios étnicos.

Este plan aborda el tema de erradicación de cultivos ilícitos desde seis frentes:
1. Sustitución: ya no se llevará a cabo por medio de familias sino a través de comunidades organizadas. El objetivo es inicialmente llegar a un acuerdo con estas para una sustitución inmediata: en caso de no lograrse se implementará una sustitución forzosa. Los beneficios para las comunidades que colaboren serán acompañamiento, financiación, asesoría técnica para emprender proyectos agropecuarios diseñados y que tengan vocación de producción en las zonas específicas, al igual que acceso a comercializadoras rurales. Así mismo, quienes se mantengan más de 5 años cultivando productos lícitos, podrán acceder a un programa de titulación de tierras para convertirse en propietarios.
2. Inversión social: debido a que las zonas donde se encuentran los cultivos se caracterizan por un alto índice de necesidades básicas insatisfechas, se destinarán recursos para la construcción de bienes públicos en conjunto con las comunidades.
3 y 4. Investigación y judicialización: a las bandas criminales se les seguirá persiguiendo con toda la fuerza de la ley y continuarán las acciones militares y policiales en contra de ellas. Es necesaria una optimización de herramientas legales para que las capturas se conviertan efectivamente en judicializaciones.
5. Consumo: se encuentra una correlación entre la producción y el consumo; altos índices en Nariño, Putumayo, Cauca y Meta. Para este aspecto Minsalud desarrollará un  plan nacional de prevención y atención al consumo.
6. Institucionalidad: el programa se focalizará inicialmente en Putumayo y Nariño, donde hay 26.000 familias productoras de coca. Este será liderado por Eduardo Díaz, ex director de la Fundación Alpina. Será coordinado en sus primeras etapas desde Presidencia, pero el objetivo es crear una entidad exclusiva dedicada a este tema, la Agencia para la sustitución de cultivos.

Finalmente, el Presidente resaltó que las Farc, una vez dejen las armas, van a contribuir con el problema de cultivos ilícitos en el país a través de un plan conjunto.