Por Dagoberto Escorcia

Prensa Barranquilla 2018

Foto de Alberto Barreiro

Comité Olímpico Colombiano

Los Juegos Centroamericanos y del Caribe son un recuerdo que siempre guardará en lo más profundo de su alma. En 1962 en Kingston ganó el oro en los 1.500 metros planos; pero la hazaña no terminó ahí, 4 años después haría una tripleta dorada en San Juan de Puerto Rico, conquistando la primera posición en los 1.500, 5.000 y 10.000 metros. Estos son tan solo los logros alcanzados en estas Justas, porque Álvaro Enrique Mejía Flórez en cada competencia en la que participa dejaba en lo más alto los colores de la bandera colombiana.

Con una gran sonrisa y uniformado se vio al atleta de 78 años emocionado por volver a una pista de atletismo, en esta oportunidad a la del Centro de Alto Rendimiento de Bogotá para recibir y ser el primero en llevar la antorcha de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, procedente de San Andrés.

“Fue un orgullo que me hubieran invitado, no me han olvidado. Los logros que hice fueron con mucha dedicación, y es un orgullo poder representar al país”, expresó emocionado Álvaro Mejía.

La ceremonia de recibimiento del Fuego Centroamericano inició con la entonación de las notas del Himno Nacional a cargo de la Banda del Batallón Guardia Presidencial, seguido del acto protocolario que estuvo precedido por el presidente del Comité Olímpico de Colombia, Baltazar Medina, y entre las autoridades presentes se encontraban Helmut Bellingrodt, jefe de misión de la delegación colombiana y primer medallista olímpico colombiano; Orlando Molano, director del IDRD; Ciro Solano, secretario del Comité Olímpico Colombiano (COC) y coordinador de la ceremonia de paso del fuego por Bogotá, y Andrés Marcelo González Narváez, secretario de Coldeportes.

La antorcha de Barranquilla 2018 estuvo custodiada por campeones mundiales y medallistas olímpicos como Luis Fernando López, Eider Árevalo, María Isabel Urrutia, Jackeline Rentería y Yuberjen Martínez. El marchista Eider Arévalo fue el encargado de encender el pebetero que refleja los principios del movimiento olímpico: amistad, excelencia y respeto.

El fuego que hoy se encendió en la capital del país es un mensaje de esperanza para quienes van a competir en el certamen deportivo, también es una forma para homenajear a quienes viven y sienten el deporte, como Álvaro Mejía, uno de los mejores atletas colombiano, quien sin dudar aseguró que: “El deporte es mi vida, desde el estómago de mi mamá yo creo que estaba haciendo deporte. Hasta el día que pueda voy a hacer deporte”.

Las calles de Bogotá también fueron testigos del paso del Fuego Centroamericano, que viajó a manos de grandes atletas desde el Centro del Alto Rendimiento hasta las instalaciones del Comité Olímpico Colombiano, a la espera de su viaje a Cali a donde llegará este jueves y contará con la presencia de la directora de Coldeportes, Clara Luz Roldán González.

Bogotá brindó una ceremonia digna y especial para recibir la antorcha de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, que el próximo 19 de julio inaugurará Barranquilla en el estadio Metropolitano en una ceremonia en la que Shakira cantará tres canciones.

La capital colombiana recibió el Fuego Centroamericano con relevistas de lujo, auténticas figuras del deporte colombiano, en un acto celebrado en el Centro de Alto Rendimiento de Coldeportes.

Álvaro Mejía, 78 años, uno de los mejores atletas que ha dado este país, fue el primero en dar una vuelta a la pista de atletismo del Centro de Alto Rendimiento. Lo hizo en compañía de campeones mundiales y medallistas olímpicos como Luis Fernando López, Eider Árevalo, María Isabel Urrutia, Jackeline Rentería y Yubergen Martínez.

La ceremonia, que reunió a un buen número de aficionados, estuvo precedida por el presidente del Comité Olímpico de Colombia, Baltazar Medina, y entre las autoridades presentes se encontraban Helmut Bellingrodt, jefe de misión de la delegación colombiana y primer medallista olímpico colombiano; Orlando Molano, director del IDRD; Ciro Solano, secretario del Comité Olímpico Colombiano (COC), coordinador de la ceremonia de paso del fuego por Bogotá, y Alejandro González, secretario de Coldeportes. En la ceremonia también estuvo presente Erika Rohenes, directora de eventos de los Juegos y del recorrido del Fuego Centroamericano.

En la ceremonia, que comenzó con el himno nacional de Colombia, Baquí, el símbolo de Barranquilla2018, fue invitado a saludar y posteriormente a bailar la canción de los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe “Viniste a ganar” interpretada por Adriana Lucía.

Por último, la antorcha fue trasladada por los atletas por algunas calles de Bogotá hasta llegar a la sede del Comité Olímpico, desde donde viajará este jueves a Cali.

Palabras del COC

Baltazar Medina, presidente del Comité Olímpico de Colombia y del Comité Organizador de Barranquilla2018, invitó a los aficionados a “vivir y a disfrutar un gran evento deportivo dentro de los principios del movimiento olímpico: amistad, excelencia y respeto”.

Medina hizo referencia también al encendido olímpico: “Este fuego iluminará el espíritu olímpico de los atletas que participaran en los Juegos y tiene una importancia muy especial. Por un lado se trata de conservar una tradición milenaria dentro del olimpismo, de ofrecer el fuego de vida como un mensaje de esperanza de quienes van a competir en un evento deportivo, y adicionalmente es la forma de integrar a todo el pueblo colombiano a una celebración como son estos Juegos”.

El presidente del COC añadió: “Bogotá le da la bienvenida al Fuego, se une a la celebración de los Juegos, e invitó a todos a que sigan el evento y acompañemos a las 36 delegaciones que participaran en los Juegos y enviemos mucha energía positiva a toda la delegación colombiana que se ha preparado con mucho esmero y compromiso para tener la mejor participación de la historia colombiana en estos Juegos Centroamericanos y del Caribe”.

Los Relevistas

Jackeline Rentería, dos veces bronce olímpico en lucha, se mostró orgullosa de haber sido elegida para hacer el recorrido de la antorcha de los Juegos de Barranquilla. “Es algo supremamente importante, que me llena de orgullo. El hecho de que Barranquilla sea sede es muestra del compromiso que asumimos no sólo para representar a nuestro país sino también para llevar a cabo esa gran fiesta. Esto son unos Juegos importantes no sólo para los deportistas que buscaremos ganar medalla sino también entre los directivos que se la han jugado por hacer este evento. Me siento muy orgullosa de mi país, y sé que vamos a ser unos excelentes anfitriones”, expresó.

De otro lado, el subcampeón olímpico en Río de Janeiro 2016, Yubergen Martínez, también se mostró satisfecho de hacer uno de los relevos. “Significa mucho porque podemos observar que el deporte del boxeo lo han tenido en cuenta. Me llena mucho de orgullo y estoy muy contento y muy motivado por esta elección”, dijo.

Por último, considerado uno de los mejores atletas colombianos, oro en 1.500 en los Centroamericanos y del Caribe de Jamaica 1962, Álvaro Mejía, 78 años, estaba muy feliz. “Es un honor y una satisfacción enorme que se acuerden de uno porque lo mío hace ya 50 años. Me llena de emoción y de orgullo que no se haya olvidado el esfuerzo que hacen los deportistas, especialmente el que hicimos nosotros que nos tocó en tiempos tan difíciles”, apuntó.