El Senador José David Name Cardozo dijo este martes que Colombia y Venezuela deben comprometerse en una lucha más a fondo contra el delito en la zona fronteriza, pero advirtió que este tema no puede ser excusa para que el vecino país arbitraria e injustamente agreda a los colombianos que viven y trabajan en la raya.

“De manera urgente la Organización de Naciones Unidas, ONU; la Unasur y todos los canales diplomáticos disponibles deben desplegar sus mejores esfuerzos y aportar el concurso del caso para que se revise la situación humanitaria de los más de 800 deportados desde Venezuela en las últimas horas y se concerten mecanismos de diálogo entre ambos países, de tal manera que se detenga un accionar de las autoridades venezolanas que viola los principios más elementales de los derechos humanos”, manifestó el expresidente del Senado.

Advirtió que de ninguna manera quiere caer en el juego de la ofensa verbal ni del irrespeto entre naciones históricamente unidas por la hermandad, pero que ante la gravedad de la situación actual hay que exigirle al gobierno del Presidente Maduro que retorne a la sensatez y proceda a reabrir la frontera y a detener el maltrato a las familias colombianas  que por uno u otro motivo han tenido que desplazarse hacia ese territorio.

“Espero confiado los resultados que se produzcan de la reunión entre las Cancilleres de Colombia y Venezuela este miércoles, creemos que es urgente acelerar un encuentro entre los Presidentes Maduro y Santos, pero por ningún motivo puede seguir dándose el cuadro macabro de compatriotas sufriendo injustamente por la deportación, la expropiación de bienes y la separación de sus seres queridos, muchos de ellos menores de edad”, sostuvo el Senador Name Cardozo, quien también es miembro de la Dirección del Partido Social de Unidad Nacional, La U.

Finalmente, el Congresista destacó la creación del puesto de mando unificado en la frontera por parte de los Ministerios del Interior y la Cancillería y dijo que hacia allí se debe volcar toda la solidaridad de los colombianos para favorecer a quienes hoy padecen por los atropellos de que han sido víctimas.