Lento pero seguro. Así fue el regreso de la osa perezosa a su hábitat natural en el Cerro La Aurora, zona rural de Lebrija, a donde fue trasladada hoy en la mañana por los veterinarios de la CDMB, luego de certificar sus óptimas condiciones.

La osa fue rescatada el pasado 11 de octubre de una línea de alta tensión, hasta donde llegó buscando un nuevo bosque para alimentarse.

El especímen fue trasladado al Centro de Fauna donde se revisaron sus condiciones físicas y se determinó que las laceraciones que sufrió en sus miembros anteriores y posteriores, no le impendían regresar prontamente a su espacio natural.

“El oso perezoso es un animal de un metabolismo muy lento, por eso se desplaza despacio para ahorrar energía. A parte de eso, es de entornos con poca luz, por eso se hace necesario que regrese a su hábitat cuanto antes para evitarle un estrés innecesario”, explicó el veterinario del Centro de Fauna, Felipe Chica.

A su salida del Centro de Fauna, la osa perezosa estuvo calmada pero una vez olfateó el olor del bosque natural se reactivó y en un movimiento más rápido del usual, trepó por el tronco del árbol hasta que se perdió en la espesura de las copas del bosque.

De esta manera, la osa fue trasladada al sector donde fue hallada, pero esta vez lejos de las torres de energía.